viernes, 30 de octubre de 2015

Capítulo 61 “Arribo a los Madriles, panicosa y pueril"

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Por las calles de Alcalá
Y esta vez la que tiene razón es usted, vieja peroncha: lo que no se hace, no se hace ¡No se deja en banda a la mano que le dio a una de comer! ¡No se abandona al par de locos gatos que siguen la surrealista historieta de la que busca al perro verde! ¡No se especula con el blogcito que nos tuvo viviendo y escribiendo durante más de un año a duras penas y alegrías tantas! Y le juro que intentaría no dejarme fagocitar por las hediondas bacterias de mis egos para justificar la ausencia escribiente, porque si eso ocurriera u ocurriese me iría por las embolantes ramas de las vicisitudes, fobias, panicos, etc, que vengo arduamente soportando desde que me subí al horroroso avión ¡Como el que me agarró cuando tuve que hacer el transbordo en Roma! Sucede que los muy turros cambiaron la puerta de embarque así que esta distraída casi casi se queda con el Francisco dando la misa. Luego me detuvieron porque llevaba una valija chiquita y que porqué lleva tan poco cosa, preguntaba con cara de malo el tano guardafronteras que ante mi rimbombante respuesta: porque si, algo desconcertado dijo: bueno, está bien...

Luego el hotel sin baño privado (porque si vamos a pulir fobias lo hacemos bien), el terror de salir al mundo desconocido, la extraña sensación de estar tan lejos, tantos días por delante ¿Y que si me enfermo a donde voy? ¿Y que cómo se toma el tren a Sevilla? ¿Y que si lo pierdo qué hago? ¿Y que si el loco no me da bola? (Si lo encuentro, claro) ¿Y que si sí lo hace qué le digo? ¿A dónde cuernos quiero llegar con todo esto? ¡Yo que tan bien estaba dentro de mi zona de confort en Buenos Aires! ¡Quiero irme a casaaaaa! (Etc)

Pero, claro está, a ustedes lo que les interesa es el grano y no las ramificaciones, vosotros ansían el quid de la conseja, el asunto con el loco Quintero.... Y os tengo una mala noticia porque ha sucedido de todo pero Juan Maestro Campanella me dio la oportunidad de aprender sobre televisión, puntos de giro, finales de bloque para que el telespectador no quiera moverse de su silla así que daremos las buenas nuevas en el 62.


Calle Espoz y Mina, en Madrid, desde algún lugar se escucha un tema de Piazzolla. (Sigue en el 62 sigue, pique acá si se le da la gana)

Continuará...

2 comentarios:

  1. "No es por las veredas planas que se alcanzan las alturas" leí alguna vez. No es en el confort del hogar que uno se reune con locos necesarios ni se reciben ofertas de los Campanellas de este mundo. Hay que dejar la silla e irse a Sevilla, total, es sólo una silla. Igual acá, nada cambió mucho, salvo que Mauri participó de la inauguración de un monumento a JDP irónicamente en la ex Plaza de Justo, que de Justo tenía poco. Son esas gotitas de ironía histriónica que hacen que la vida en la Argentina sean tan titilantes. En otro orden de cosas, la Argentina perdió de local contra Ecuador. Otro evento histórico, para Ecuador, claro - Y si gana Scioli vamos hacia un cambio de paradigmas, del Paraíso K, Scioli propone un paraíso productivo (en lugar del fiscal o financiero) ¡¡Que sigan los éxitos!!

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  2. Entre Ecuadores, Macris y Perones el paisito no gana para sustos. Lo de la silla es interesante, mirá si todos nos animáramos a perderla, el poder ya no tendría cómo amedrentarnos. Qué pasaría no me imagino, un peliculón, no?

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