miércoles, 11 de noviembre de 2015

Capítulo 78 "A un timbre de la colina"


No sé si andas perdido o andas buscando, le decía la mamá a Facundo Cabral y por acá agregaría yo un escapando: perdida, buscando, o escapando ando... ¿Escapando? ¿Y de qué escapa esta tarúpida? Pensará usted que no se da cuenta de que cuando mira Sálvame, al Atleti, se pone los ruleros o hace el curso de bonsai acelerado hace lo mismo que yo: escapar (o buscar, o perderse...) Y no la critico, vieja, porque entre otras cosas esto de animarme a ir por lo que creo que quiero me ha cambiado la actitud: de repente el mundo me parece hermoso y los quiero a todos ¡Sí, incluso a los que han invadido Sevilla este fin de semana puente! ¡Ahora que estoy contenta adoro verlos amontonados en los bares! ¡Embotellados en las rutas! ¡Apretujados en las calles! ¡Hacinados en los paseos de compras! ¡COMO ME GUSTA LA GENTE CUYA PREOCUPACIÓN MÁS PREOCUPANTE ES LA DE BUSCARSE DISTRACCIONES!

La foto del costado
Pero yo, volviendo al tema del escape, no he tenido su suerte, me aburre Sálvame, los ruleros no me llenan, me embola el puente, el mundo y me he metido entonces en esta empresa que me trajo de Buenos Aires hasta Sevilla. ¡Y no se vaya que estoy en medio de un nuevo ataque de pánico, no sea jodida! Porque resulta que hoy cuando llamo al loco para decirle que huya, que ya llegué me desayuno con que no usa más ese teléfono ¡Me atiende ahora un contestador con lo que parecerían ser silbidos! ¿Y ahora cómo carajo hago yo para verlo?

Angustiada y sin saber que provocaba una serendipia le mando por mail la foto del teatro a Santiago Pont Lezica, uno de los coprotagonistas de esta saga, que hizo lo propio que yo cuando le agarró la loca de querer llevarse al loco a su radio de Buenos Aires. 
Serrndipia, sí, porque Santo Santiago acaba de pasarme el dato del restaurante de la esquina. ¡Ahí saben siempre por donde anda Jesús!, me dice, y yo lo adoro. 

Veloz y rauda agarro la bicicleta alquilada y sin pestañear, con la inquietud a cuestas, me llego hasta el lugar mencionado. Recupero el aire, dejo la bici. Le pregunto al viejito que había apostado en la esquina el Universo, el destino o la mar en coche, por el loco de la colina. Me mide un segundo. Luego me pide que lo siga hasta la casa de la vuelta y me dice, sin más: aquí vive Jesús, no sé si estará pero hala, toca el timbre...


Yo absorta. ¿A un timbre del loco Quintero? (Sigue el el 79, pica acá y va)

Continuará....


3 comentarios:

  1. Locura-cordura, rin-raje, cagazos, Papas, viejas chotas y viejitos chochos, pero al final del día, David ya eligió su piedra. No es la más grande, la más puntiaguda, sino una que cabe en la honda, comienza a revolearla sobre su cabeza y el Goliat socarrón no sabe lo que le espera. El resto es historia, el "underdog" es ya un mito de cristianos y judíos por igual, es la ventaja de compartir un Testamento. La editorial cristiana decidió y si hacemos la versión Testamento II Reloaded? Y me fui al carajo. Toque el timbre, lo peor que puede pasar es que la recontra caguen a pedos y la vieja chota se regodee en su miseria. Or not? When the going gets tough, the tough get going...Amén. Acá nosotros esperando que con Paraguay no nos ocurra lo mismo que con David...Beso!

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    1. Otra de Winston: "If you are going through hell, keep on walking" (or cycling, guatever)

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    2. Lo peor que puede pasar es que me quede sin macguffin ¿Y entonces qué hacemos? Me compré un kilo de Taraguí por las dudas...

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