miércoles, 23 de mayo de 2018

Capítulo 270 "Segundas intenciones"

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Begonia casa
Dormíamos las dos. La casa de Begonia es estrecha, finita, debe tener dos metros de ancho si no menos, toda de madera, pero son tres pisos, no entra mucho la luz, por las ventanas chiquitas. En Tailandia está mal visto hacer preguntas porque quizá el preguntado no sabe qué contestar, acota Dragó desde el piano, se lo dice al loco de la colina que es un pesao. Dragó sigue fresco como una lechuga, como si hubiera dormido toda la noche, como si no hubiera tomado nada, no deja de mirar el teclado, es lo que hacen los que no tocan muy seguido. Dormíamos las dos a pata tendida, era la mañana, Begonia es de las mías, se despierta después de las once. No digo que es como la Rubia Innombrable porque ya está empezando a desdibujarse, el amor es así, no resiste la erosión del tiempo, a menos que una se lo proponga.

Sigo mirando el techo, blanco blanco, el estómago se aquietó, y por suerte ese Risita también. Se quedó planchado en un santiamén, con la cabeza sobre mis piernas, su cabeza pesa cientos de kilos, cientos. El Otro sigue fumando, mira la nada y fuma, como si tuviera quince. ¿Qué es lo que toma esta gente que no se muere nunca? Y de pronto tocaron el timbre, pegamos un salto, quién carajo podía ser a las siete de la mañana. Begonia no le dio pelota pero insistieron e insistieron… La pelu es a la vuelta, también es chiquita, una cagada con espejo grande, pero nos las arreglamos para que yo pueda dar mis masajes, lo hago a la hora de la siesta, casi ya junté para cambiar mi pasaje de vuelta, casi, doy Shiatsu cuando Bego no trabaja. Bego hermosa, buena gente, está realmente chiflada, no como nosotros, ella estuvo internada en una clínica psiquiátrica, señores, ella se ha doctorado en chifladura, por eso hago caso a sus consejos, los consejos de los locos denserio no tienen segundas intenciones.

martes, 22 de mayo de 2018

Capítulo 269 "Contratiempo"

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Soltame. Soltame. Gracias. No me des palmas en la espalda porque-- Gracias. Porque no te lo pedí, en Argentina si no te piden algo vos no lo hacés. Ya se me pasó, me voy a quedar así mirando el techo y si te estás callado sin molestar me haces un favor. No abras la boca, relajate, no tenes que demostrarle nada a nadie, sé feliz, aceptate, gordito. Y yo no me daba cuenta de que ella me quería, siempre amanezco tarde, además ¿por qué iban a quererme si soy una malhumorada y desprecio para encontrar el desprecio? Ella estaba loca por vos, o eso me parecía. ¿A vos no te parecía? Se moría por tocarte, buscaba cualquier excusa para ponerte la mano encima, te miraba que te comía crudo. ¿Eso no significa que está loca por vos? ¿Y si está loca por vos cómo me puede querer a mi? ¡Sí, me quiere!, me está volviendo loca, se vino a Vitoria, se vino a Vitoria a buscarme, me deja mensajes de a docenas-- No importa qué hacía yo en Vitoria, dejá de preguntar un poco cosas a las personas, ¿podrás? Lo fundamental acá es que se vino la morocha en el auto, logró que le diga por dónde andaba y manejó toda la noche sin parar, llegó de mañana y yo no sabía qué decirle, la tuve que hacer pasar, la invité con un desayuno, lo menos que podía hacer.

¿Tendría que haberme dado cuenta? ¿Vos decís? No me hagas sentir mal, no seas así. Mirá que a mi no me gusta andar lastimando a la gente, salvo a la pelotuda, a esa se me escapa, la lastimo y después me siento culpable, qué vacer… nadie es perfecto, no se puede. Pero no me gusta, sé lo que se siente cuando te hacen ilusionar y después te rechazan, bueno, y cuando no te hacen ilusionar y te rechazan también, es espantoso, horrible. ¿Viste? Así acostada se está un poco mejor, el que sabe, sabe, qué risa… En Sevilla la había visto pero tampoco podía imaginarme que se estaba metejoneando conmigo, yo estaba sola, angustiada, me había ido de la colina para nunca más volver, cosa que hasta ahora respeté a rajatabla porque ustedes dos están locos, y la morocha había ido para la feria de abril, eso me dijo, mentirosa, y entonces la vi, un día nada más, estaba vestida toda de flamenco, estaba divina, tomamos algo en un barcito de por ahí, necesitaba alguien a quien contarle mis penas, alguien que me arrope, que me dé la razón, por eso la vi de nuevo, me dio consejos… Y después le di una excusa pero ella también se tenía que ir a trabajar a Marbella, a sus hoteles, porque Paquita sigue todavía medio medio, así que nos despedimos. No sé si hay algo más lindo que te dé el sol cuando te estás muriendo de frío. ¿Y vos? ¿Por qué le pagabas a este estúpido para que se ría y haga reír a la gente si se supone que no podemos ser felices en un mundo en el que la mitad se muere de hambre y la otra de colesterol? Tengo que ir al baño. Ahora. Dice Fernando que soy un escarabajo, mi animal de poder. No sé a dónde estoy yendo, de verdad que no lo sé. Mejor. (Sigue)

Continuará...

domingo, 20 de mayo de 2018

Capítulo 268 "Joé"

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Me agarró de la mano y me tironeó hacia él, para hablarme bien de cerca, con su voz de pito, su acento andalú, tenía un olor espantoso, olor a alcohol y a sobaco, los bigotes sucios de pecaíto, los ojos marrones y terrosos, no se reía en absoluto, será porque le pagan por reírse, debe estar hasta la coronilla de reírse, como las putas y el sexo, si tenés una mujer puta y accede a ir a la cama con vos es porque le gustás. Mucho. ¿Pero por qué tuvo que sentarse al lado mío? Siendo la habitación tan enorme, siendo que no lo soporto; la gente se ríe de él, o con él, no sé, pero yo no lo soporto, me parece un idiota que entendió que haciéndose el idiota puede ganar plata, bueno, como la mayoría de los periodistas, de los escritores. Me hormiguean la cara, las manos, los pies, no puedo moverme y me quiero ir, ya estuvo bien todo eso, ya puedo contar mi flamante anécdota drogadíctica insolada si alguien me pregunta. ¡Me quiero ir!

Intento moverme pero no puedo. Risita no me suelta la mano, me dice que no, bien de cerca, como un demonio, que no me puedo ir. ¿Cómo que no me puedo ir? ¡Cómo que no me dejas ir? El Loco me mira, no aporta ni medio sobre todo lo que le dije, parece que se hubieran puesto de acuerdo los dos. ¿De acuerdo para qué? Quiero preguntarle pero no me sale la voz. Me dice que si me encuentro bien. ¡NO! ¡No estoy bien! Pero no me sale la voz. Siento la boca seca, ganas de vomitar. El risueño me dice que vomite, que deje salir todo lo que tenga que salir. ¿Y él que carajo sabe de mi? ¿Qué mierda le importa? Estamos acá coincidiendo por casualidad, qué se mete, no pienso darle vela en el blog, seguro que eso quiere, ser persona/je del blog reality pero no sabe que eso hay que ganárselo este estúpido, y se gana siendo interesante, único e imprescindible requisito.

¿Por qué siempre se me pega el que no quiero? Siempre, el que más lejos quiero, viene y se me pega, queda más que claro en este relato: a mi me quieren Rocío y este risita, yo quiero a la Gitana, la Gitana quiere al loco y el loco… ¿A quién ama el loco de la colina? (Pausa larguísima) ¿A quien ama el protagonista de este fandango tan complicao? ¿Ama todavía a alguien? ¿A algo? ¿Algo le hace vibrar ese corazoncito resquebrajado por tanta experiencia de la hostia? Me parece que acabo de encontrar el tema crucial del relato, así, como quién no quiere la cosa, de pronto, se hace la luz. Dragó sigue tocando el piano, se defiende bastante bien, el sol avanza por la ventana, ilumina los rincones, los de la habitación y los del alma. (Sigue)

Continuará...

viernes, 18 de mayo de 2018

Capítulo 267 "Lamentable bienestar"

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¿De qué te reís? Eso me gustaría saber a mi. ¿De qué te reís, Querido? ¡Toda la vida preguntando y preguntando para qué? Y dejá de fumar que no vas a llegar al dos de enero. Toda la vida diciendo monólogos poéticos por la televisión ¡Y? ¡Y?? ¿Para qué cuernos y carajos? ¿Para darte cuenta que no hay nada que encontrar? ¿Para llegar acá? ¿A este lamentable bienestar? Shhhh… hacé silencio porque ahora la loca soy yo, necesito levantar, se me viene el cuento a pique. ¿Qué sacaste en limpio? ¿A ver? ¿Tanto andar preguntando, sacaste algo en limpio al final? ¿De qué te estás riendo? Eso me gustaría saber. Bueno, eso y varias cosas más, sobre el relato este. ¿Vos te diste cuenta de que follamos al lado tuyo la noche de la borrasca? ¿Y qué son esos cuadros sugestivos que Ella pinta? ¿Por qué a veces la tratás como el culo? ¿Te das cuenta de que la tratas como el culo? ¡SÍ! ¡LA TRATAS COMO EL CULO A VECES! ¡POR QUÉ! Yo ya sé que el tirano también es creador pero tengo una contradicción con eso y me abstengo de escribirlo porque se nos vienen las Femi Hood encima, viste cómo estamos. ¡Y pareciera que me pinta a mi! ¡A mi con Ella! ¡A Ella con vos! ¡A mi con vos! ¿Supiste o no supiste que estuvimos juntas esa noche? ¿Ella conoce a Rocío? ¿Sabe Ella lo de Rocío y vos? ¿Por qué la Gitana me invitó a venir acá si estaba que me quería matar allá en Sevilla? ¡La Gitana! ¡Ella es la Gitana! ¡Tu señora mujer! Y vos no te vayas a reír, yo no te voy a pagar por reírte. ¡Chichipio! Sentirse orgulloso porque te pagan por reírte.

Dame agua que me voy a morir y salimos en la tele y cuento todo lo de la orgía. Esa noche Ella durmió con vos. La había tratado como el culo bajo las farolas de la franqueza, sí, yo también soy tirana, la traté como el culo porque se había ido a pasar la Nochevieja a la mierda, porque te prefiere a vos, porque apenas la llamás sale corriendo a ver qué es lo que necesitás, como un perrito sale corriendo, con toda su perra sensualidad, y a mi me dan ganas de matarte, de matarla y de matarme. Ahí también salimos en la tele pero yo ya no podría contar nada, a menos que dejara una notita, ¿no?. ¿Y sabes vos por qué se fue a pasar la Nochevieja con su mamá? No, qué vas a saber vos si vivís en tu mundo ególatra. Se fue porque está enferma, enferma está la madre, no sabe cuánto tiempo más la va a tener y yo pensando en mi, solamente en mi, encima que tiene al hijo con el TDAH-- ¿No sabías? El hijo de tu señora mujer tiene síndrome de ansiedad, me cago en la bola que le das… La Mujer tiene al hijo con quilombos, a la mare con quilombos y yo encima la castigo... la castigué porque me había dejado sola… Y Ella me abrazó cuando fui mala frente a la laguna… Debe haber pensado en lo imbéciles que podemos llegar a ser algunos. ¿Sabés cómo me enteré de lo de sus mamá? No me lo dijo Ella, no, Ella me dejó ser imbécil plenamente, me enteré porque la escuché hablando por teléfono con el hermano, ya vueltos todos a Sevilla, ahí me enteré de lo imbécil que había sido con Ella… ¿Ya amaneció? Sí, miren, ya amaneció. Sin embargo siento la conciencia limpia, no te digo yo, a pesar de que soy una imbécil marrana y egoísta igual siento la conciencia limpia, limpia y dorada, qué porquería todo esto... (Sigue)

Continuará...

jueves, 17 de mayo de 2018

Capítulo 266 "Conchuda franqueza"

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Musa franca
Ella se quedó de piedra, parada frente a la laguna hermosa, con su sombrerito negro, sus orejas sin aros, su pelo recogido, los ojos delineados poquito, trataba de entender por qué yo estaba siendo mala. Nos quedamos mirando bajo la luz de la amargura que trae consigo la franqueza. Qué metáfora horrible, ¿no? Pio Baroja aconsejaba eliminar por completo las metáforas, porque ninguna puede ser buena. Yo creo que el día que la franqueza triunfe se terminan los compasivos. La franqueza es conchuda, cuando acierta. Me quitó el pelo de la cara, casi siempre me quita el pelo de la cara antes de abrazarme, con ojos francoangustiados, y me dio un abrazo largo. Yo sentí excitación, calentura, mucha calentura, y a la vez culpa, porque había sido franca, porque está bien decir la verdad pero no siempre, las incómodas no, que son las que producen cambio, reacción, las únicas que deberían decirse; y porque sabía que si no me hubiera jodido en la playa no le hubiera dicho nada, aunque lo pensara.

Y es interesante, perdoname que me vaya por las ramas, no sé de qué te reis, ya tendríamos que ir volviendo del túnel verborrágico, ¿vos tomaste? Tendríamos que volver ya a la realidad porque cuánto hace que estamos… Tengo mis responsabilidades, tengo que hacer avanzar el relato, la plata para el pasaje de vuelta, Begonia me tiene podrida, seguir el caso del abogao, etc. Es interesante que a cualquier hijo de vecino que no sea del entorno, a cualquiera que no te apuntale la seguridad, le podes decir cualquier cosa, las redes están llenas de eso, pero si lo conocés, si es de tu “equipo”, si te da seguridad y contención, aunque sea imaginaria, ahí ya es difícil ser franco. ¿Por qué? ¿Por qué no podemos ser francos? ¿Nos damos cuenta de que no estamos siendo francos? ¿Al menos con nostros mismos? Sí, cuando alguien te dice algo que te enoja, ahí te das cuenta, con el enojo le estás dando al otro la razón, con ese teatro estás dando muestra de que te sentis obligado a reaccionar así, a ver si dios justo está mirando... ¡Cómo usted está dudando de mi! ¡De mis escrúpulos y valores y dignidad y bonhomía e inteligencia! Fijate que en los debates los que se indignan y chillan son los que farsean por “la buena causa”, la mayoría pobrista se enorgullece de ellos. ¡Y no hay nadie que mienta más que un indignado!

No sé si me abrazó porque agradecía que le estaba siendo franca, con el peligro que eso significaba, quedarme sin Ella, o porque se dio cuenta de que actuaba por despecho. No sé, pero me abrazó, me acarició la mejilla con el dorso de la mano pintora y después retomó el camino. Yo la seguí, varios pasos atrás, con la garganta hecha un nudo, con unas ganas locas de hacerle el amor de nuevo, de pedirle perdón, de verle la carita que pone cuando le doy los primeros besos en la cama, y así, sin decirnos más, hasta llegar a la colina. Esa noche Ella durmió con Vos. (Sigue)

Continuará...

martes, 15 de mayo de 2018

Capítulo 264 "Binarísticamente hablando"

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Ella me pidió que me fuera porque soy mala, ya lo sé, y ahora la extraño una eternidad… somos nuestro propio verdugo, vos tratá de no ser así, es calamitoso, calamitoso, y se sufre mucho. Igual no sé si se puede controlar, viste, como el amor, que dice Arlt que se puede elegir por quien dejarse romper el corazón, bueno, hasta hace unos días acordaba con él pero ahora ya no sé si es tan así… Y seguramente esto sea reiterativo para el relato pero qué le vamos a hacer... Una amiga, escuchame, una amiga mía no pasa por estas cosas, es una suertuda, nunca sintió las mariposas en la panza, el insomnio, el miedo espantoso al rechazo, las ganas de llorar sin saber por qué… Está con un tipo hace diez mil años y no tienen de estas agarradas celosas, apasionadas, de putearse, enojarse, irse y volver de madrugada porque no puedo vivir sin vos y esas cosas, no, llevan una vida amena, discuten sí, cada tanto, pero por cosas más bien prácticas, viste, a dónde ponemos el florero, ese perro tiene olor sacalo al patio, tu vieja me tiene las pelotas inflamadas, decile que no llame tanto… Así que resulta que no todo el mundo tiene la desgracia de ser así. ¿A vos te pasa? ¿Esto de enloquecer por alguien y no poder dormir y ver a ese alguien todo el tiempo y todo el tiempo en tu cabeza, su sonrisa, sus ojos, la mirada que te hizo cuando llegaste ese día y si habrá significado lo que vos querés que haya significado o sos demasiado estúpida porque cómo podes pensar que una sonrisa puede haber significado eso. ¡Seguro que le sonríe así a todo el mundo, estúpida! ¿Te pasó a vos eso alguna vez? ¿O sos más del amor de meseta patagónica?

Tengo nauseas. Nauseas y una laguna. Yo ahora ya te conozco, te conozco muy bien ahora yo a vos así que mejor no digas nada. ¿Cuánto tiempo hace que estamos acá? ¿Cuánto tiempo? ¿Me podes dar un poco de agua? Si me levanto me voy a desmayar, ¿sabés? ¿Cómo entraste? ¿Y Fernando? Yo fui mala, sí, y ahora no sé qué hacer... Bah… en general nunca sé qué hacer pero hago igual, no sé si eso es bueno o malo, binarísticamente hablando, vos me entendés… ¿Me entendés vos a mi? A veces siento que nadie me va a poder entender nunca, que creen que me entienden y yo simulo que sí fui entendida pero en el fondo sé que no… que es imposible que alguien me entienda a mi… ¿Pero me entendés? ¿CÓMO! ¿Cómo se le dice a alguien todo lo que se siente sin que ese espante? ¿Sin que salga corriendo? ¿Qué haces ahora si yo te digo que siento por vos todo un torbellino adentro? OJO, no cualquier cosa, no un torbellino así nomás, un TORBELLINO ¿Qué haces vos? Salís corriendo, claro. Y es eso lo que siento por Ella, la veo y se me desencaja el sentido común, la veo sonreír ahí adelante mío y me angustio, no sé por qué pero me angustio, se me estruja algo adentro, quiero decirle y no me sale y siento que así nunca la voy a poder tener del todo y que si le digo tampoco la voy a poder tener… ¿Y qué voy a hacer sin ella? ¿Sin todo lo que me provoca? ¿Sin mi musa? Mi morocha preciosa... No digas nada, nada digas, quiero escuchar… ¿Escuchás vos? (Sigue)

Continuará...