domingo, 20 de mayo de 2018

Capítulo 268 "Joé"

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Me agarró de la mano y me tironeó hacia él, para hablarme bien de cerca, con su voz de pito, su acento andalú, tenía un olor espantoso, olor a alcohol y a sobaco, los bigotes sucios de pecaíto, los ojos marrones y terrosos, no se reía en absoluto, será porque le pagan por reírse, debe estar hasta la coronilla de reírse, como las putas y el sexo, si tenés una mujer puta y accede a ir a la cama con vos es porque le gustás. Mucho. ¿Pero por qué tuvo que sentarse al lado mío? Siendo la habitación tan enorme, siendo que no lo soporto; la gente se ríe de él, o con él, no sé, pero yo no lo soporto, me parece un idiota que entendió que haciéndose el idiota puede ganar plata, bueno, como la mayoría de los periodistas, de los escritores. Me hormiguean la cara, las manos, los pies, no puedo moverme y me quiero ir, ya estuvo bien todo eso, ya puedo contar mi flamante anécdota drogadíctica insolada si alguien me pregunta. ¡Me quiero ir!

Intento moverme pero no puedo. Risita no me suelta la mano, me dice que no, bien de cerca, como un demonio, que no me puedo ir. ¿Cómo que no me puedo ir? ¡Cómo que no me dejas ir? El Loco me mira, no aporta ni medio sobre todo lo que le dije, parece que se hubieran puesto de acuerdo los dos. ¿De acuerdo para qué? Quiero preguntarle pero no me sale la voz. Me dice que si me encuentro bien. ¡NO! ¡No estoy bien! Pero no me sale la voz. Siento la boca seca, ganas de vomitar. El risueño me dice que vomite, que deje salir todo lo que tenga que salir. ¿Y él que carajo sabe de mi? ¿Qué mierda le importa? Estamos acá coincidiendo por casualidad, qué se mete, no pienso darle vela en el blog, seguro que eso quiere, ser persona/je del blog reality pero no sabe que eso hay que ganárselo este estúpido, y se gana siendo interesante, único e imprescindible requisito.

¿Por qué siempre se me pega el que no quiero? Siempre, el que más lejos quiero, viene y se me pega, queda más que claro en este relato: a mi me quieren Rocío y este risita, yo quiero a la Gitana, la Gitana quiere al loco y el loco… ¿A quién ama el loco de la colina? (Pausa larguísima) ¿A quien ama el protagonista de este fandango tan complicao? ¿Ama todavía a alguien? ¿A algo? ¿Algo le hace vibrar ese corazoncito resquebrajado por tanta experiencia de la hostia? Me parece que acabo de encontrar el tema crucial del relato, así, como quién no quiere la cosa, de pronto, se hace la luz. Dragó sigue tocando el piano, se defiende bastante bien, el sol avanza por la ventana, ilumina los rincones, los de la habitación y los del alma. (Sigue)

Continuará...

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