martes, 2 de junio de 2015

Capítulo 48 "La puerta se cerró detrás de ti"

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En este momento estaría siendo yo una suerte de mujer golpeada Y NO SE ALEGRE porque no es que me hayan golpeado literalmente de puño y letra, vieja demente repelente que gusta de las peleas al igual que de mirar Sálvame y el aborto de la novela turca. ¡PUES NO!  Ándome como mujer golpeada porque en este mismísimo instante dudo de mi insano juicio. A pesar de mirarme el moretón en el alma sigo pensando que doña televisión (todos de pie) es una buena mina: me ha dado LA OPORTUNIDAD DE MI VIDA y no supe aprovecharla, la muy generosa me abrió las puertas que se abren solamente a LOS ELEGIDOS y no pude estar a la altura de la circunstancia (acá usted no entiende ni jota porque no se leyó el capítulo anterior así que me deja hablando sola PORQUE LO QUE QUERÍA ERA SANGRE, GRITOS, KIKO MATAMOROS EN CULO y como no se lo he dado ni se lo daré se va, que le garúe finito).

Es sabido que la tele es una señora presurosa, se rumorea que es una inescrupulosa, se lleva todo por delante, salud, ilusiones, ideales, esperanzas, sentido común y la mar en coche, pero SOBRE TODO se lleva por delante a las romanticonas como usted. ¿O se creía que iba a poder escribir lo que se le diera la gana? Bueno, usted no pero yo sí. Yo pensé que iba a poder escribir en pos de un mundo mejor como intento en estos cortos brotes de idealismo que nadie lee salvo el que sí; creí que iba a poder subirme al ritmo galopante que la turra exige. Supuse sí que iba a costarme y REPLETA DE NERVIOS me apersoné ante el desafío pero nunca pensé que no iba a dormir más, jamás imaginé que iba a despertarme de madrugada con dolores en las piernas y en la cabeza pensando en el dilema de tal o cual personaje porque si no lo resolvía YA MISMO (y esto era tomarme mucho tiempo) la patada en el culo sería inexorable. ¿Sería inexorable? No lo sé, he perdido el juicio y no pude esperar a que suceda pues me fui sin que me echen y no sé si volvería aunque no me llamen.


Dicen las malas lenguas que estaría yo regresando a este sucucho de letras olvidadas solo para comentarle, dicho sea de paso, que quien tiene palabra estaría siendo menos libre que el que no se cumple ni a sí mismo... Me he visto obligada a cumplirme la palabra, a renunciar a trabajar en la televisión no porque la conciencia, la ética y esas cursilerías que quedan bien en el currículum sino porque cada vez que tenía que reescribir para entrar en esa lata se me nublaba la sesera, se me olvidaban las coordenadas que nunca llegué a entender si estaban claras...

Y aunque una parte de mi insiste con que fui cobarde por no ponerle el pecho a las balas, la otra parte me dice que aunque lo hubiera hecho, hubiese terminado aniquilada. Por lo pronto a Sevilla la vemos en octubre. (Capítulo siguiente pinche acá)

Continuará...


3 comentarios:

  1. Mee -perdón- Me he atribulado espectando su afanoso sueño de moverle la cola al perro, o su glotonería onírica con el dulce de Campagnola -por no aludir a su teta tet con el puerquito, rolando nosequé- desoyendo cual Ulyses al coro griego de ancianas lloronas que le aconsejaban sabiamente un gesto, un cambio... Aún puede, mi niña! Aunque más no sea, al menos, ...una bikini modelo 2015.

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    1. Estoy en terapia intensiva, peor que don Diego he quedado, cuando recupere el júbilo me doy una vuelta por el shopping Dot a por la prenda de dos piezas. Si remonto.

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    2. ¡Fuerza, mi niña! y con ansias espero, que recupere el júbilo, y me remonte...

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